¿Se puede curar un acúfeno?

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¿Se puede curar un acúfeno?

Artículo original, Julio 2011. Todos los derechos reservados
Autoras: Gloria E. Valencia, Au.D., CCC-A, & Carmen C. Gallego, M.S. CCC-A

 

Este artículo presenta una revisión bibliográfica de las bases neurofisiológicas que intentan explicar los acúfenos, los tratamientos disponibles y el impacto que tiene un acúfeno en la vida del paciente.

 

El acúfeno es la percepción crónica de un sonido que no tiene fuente externa. Puede afectar uno o ambos oídos, o escucharse en toda la cabeza. De acuerdo a su duración, puede estar presente todo el tiempo o ser intermitente, continuo o pulsátil; de acuerdo a su tono, puede ser de tono grave o agudo, o como un ruido de cascada, lluvia, chorro de vapor, etc. Se trata de un ruido angustiante que nadie más puede oír. Para algunas personas el acúfeno pasa desapercibido pero para otros es tan severo que altera por completo sus vidas, llevándolos en algunas ocasiones al suicidio. El acúfeno no debe confundirse con alucinaciones auditivas.

 

La explicación más aceptada hasta el momento es que el acúfeno es una sensación auditiva que está continuamente generada por una descarga neural aberrante en el sistema nervioso central en donde el cerebro interpreta erróneamente esta señal como un sonido. Algunos de los mecanismos auditivos causantes serían una lesión en las células ciliadas externas (las cuales causan una descarga nerviosa aberrante, un imbalance entre las células ciliadas internas y externas, o una hiperactividad en la descarga neural que causa demasiado ruido neural.

 

Dr. Robert Sweetow define el acúfeno como “Un insulto agudo que conlleva a una señal crónica, la cual conduce a una modificación central, que produce un realce/aumento sicológico, que origina un pertinaz acúfeno”.

 

Dauman &Tyler (1992) afirman que la clasificación de los acúfenos es esencial para estructurar su investigación y el tratamiento. Ellos diferencian entre un acúfeno normal y un acúfeno patológico. Un acúfeno normal es aquel que experimentan la mayoría de las personas sin pérdida auditiva, el cual dura menos de cinco minutos y sucede al menos una vez por semana. El acúfeno patológico puede ser clasificado según la severidad como aceptable o inaceptable. El acúfeno aceptable no molesta al paciente (no tiene significancia clínica) en cambio el acúfeno inaceptable disturba al paciente. También los clasifican de acuerdo a la duración, en temporal o permanente, según el sitio de lesión, periférico (enfermedad de Meniere, ototoxicidad, etc.) o central (presbiacusia) y según la etiología, conocida o desconocida.

 

Los profesionales de la salud deben diferenciar entre la terminología encontrada con respecto al acúfeno, ya que existen pacientes que perciben un acúfeno y pacientes que sufren de un acúfeno. El paciente que sufre de un acúfeno, es aquel que busca ayuda debido a que el zumbido es intolerable y está comprometiendo su estado de ánimo, su capacidad para conciliar el sueño y su concentración. Estos pacientes consultan no porque están preocupados por la intensidad, el tipo o frecuencia del acúfeno, sino porque el acúfeno está afectando su calidad de vida. Por lo general ya han visitado diferentes especialistas buscando quien pueda aliviar el zumbido, han consultado el internet, libros o artículos tratando que buscar respuestas a su mal.

 

De acuerdo con la Asociación Americana del Tinitus (American Tinnutus Association), el 17% de la población en países industrializados experimentan acúfenos. Cerca de 50 millones de personas en Estados Unidos lo padecen pero al menos 50% de ellos (16 millones) buscan ayuda debido a la severidad.

Es importante comprender la naturaleza del acúfeno con el fin de aconsejar al paciente. Debido a que el acúfeno tiene un impacto enorme en la vida del paciente y su familia. Conocer estos datos permitirá determinar las causas y la progresión de la condición con el fin de dar expectativas reales en cuanto al manejo.

 

¿Que causa un acúfeno?
Aun no se han establecido todas las causas del acúfeno pero existen algunas causas conocidas como la exposición al ruido, medicamentos tales como la aspirina, algunos antibióticos, presbiacusia, cerumen impactado en el oído, alergias, congestión y sinusitis, infecciones del oído, defectos en la mordida causados por problemas de la articulación temporo-mandibular, enfermedades cardiovasculares, enfermedad de Méniere, neuroma del acústico, otosclerosis, hipotiroidismo, y traumas de cabeza y/o cuello.

 

A pesar de que el acúfeno se relaciona con diferentes etiologías de pérdida auditiva, el acúfeno también se encuentra en desordenes de origen sicológico. De acuerdo con McKenna, Hallan y Hinchcliffe, 1991) 45% de los pacientes que consultan al Otorrinolaringólogo (ORL) debido a un acúfeno requieren una remisión sicológica. Para aquellos pacientes a quienes el acúfeno se les vuelve una incapacidad, tienden a mencionar complicaciones de tipo emocional como irritabilidad, ansiedad y depresión. Usualmente expresan su decepción por que los demás no entienden lo que están experimentando. Además, somatizan su estrés con dolores de cabeza, dolor en el cuello, problemas temporo-mandibulares (debido a la tensión en los músculos de la mandíbula), mareos e hipersensibilidad a los sonidos (Erlandsson, Hallberg & Axelsson, 1992).

 

Con el fin de identificar estos pacientes, se debe tener un conocimiento básico de los factores de personalidad que puedan influenciar la perspectiva del acúfeno. Como no hay suficientes evaluaciones que se puedan hacer, excepto por una audiometría y una acufenometría para medir la intensidad y la frecuencia del acúfeno, la mayoría de los pacientes consultan por que están confusos con este síntoma, especialmente cuando la audición es normal y cuando el acúfeno aparece súbitamente. Cuando es evidente que el acúfeno está relacionado con una pérdida auditiva, el paciente sale del consultorio más satisfecho con la respuesta dada por el especialista, que cuando no se encuentra una causa. Por esta razón el paciente necesita una orientación profesional para tranquilizarlo, evitar la ansiedad y asegurarle que hay una esperanza.

 

¿Que empeora un acúfeno?
Existen substancias y situaciones que empeoran los acúfenos de manera variable; estas son:
1. Medicamentos ototóxicos: medicamentos adquiridos con o sin receta médica.
2. La Asociación Americana de Tinitus explica que irónicamente “el silencio” puede causar que el acúfeno parezca más fuerte.
3. El alcohol, la nicotina y la cafeína
4. El consumo de alimentos tales como queso, sal, vino rojo.
5. El estrés incrementa el acúfeno pero el acúfeno también genera más estrés.

 

Prevalencia
Spoendlin (1987) describe la frecuencia del acúfeno según la patología. 50% de los pacientes que reportan sordera súbita reportan acúfenos el 50%, neuromas acústico el 70%, presbiacusia el 70%, intoxicaciones del 30 a 90%, trauma acústico crónico del 50 a 90-%, trauma acústico agudo el 100%, síndrome de Meniere el 100% y audición normal del 15 al 35%.

 

Una deficiencia auditiva en las frecuencias agudas es un factor dominante para predecir la ocurrencia de un acúfeno espontáneo prolongado en el peor oído. También se han reportado otros factores como otitis media en la infancia y otitis serosa crónica. No hay una diferencia significativa en el porcentaje de personas que sufren de acúfenos cuando se compara con el tipo de pérdida auditiva conductiva, mixta o sensorineural. De acuerdo con Stouffer y Tyler (1990) el factor etiológico más común es el de origen “desconocido”, y el segundo más frecuente, la pérdida auditiva inducido por ruido.

 

Coles (1995) sugirió que no se debe pasar por alto el papel que juega el sistema nervioso central en la percepción y algunas veces en la generación del acúfeno, aun si una lesión periférica está presente. Una de las evidencias fisiológicas de una lesión central, es la ausencia de un aumento o disminución en la actividad espontánea de las fibras nerviosas auditivas después de la administración de agentes que producen acúfenos en modelos animales. Tyler (1981) reconoció la inefectividad para reducir un acúfeno después de seccionar el nervio auditivo, y la degeneración que se observa en el nervio auditivo después de una patología auditiva periférica.

 

Los pacientes que se quejan de acúfenos sin la presencia de una pérdida auditiva son un grupo muy importante en términos de rehabilitación. Barnea y colaboradores (1990) encontraron que 8% de los pacientes con acúfenos tenían audición dentro de los parámetros normales (20 dB ó menos), y no encontraron ninguna anormalidad en la cóclea o a nivel central cuando usaron audiometría de alta frecuencia y audiometría de tallo cerebral en comparación con el grupo control. En nuestra práctica clínica hemos observamos que los adultos con patología auditiva presentan acúfenos con mayor frecuencia. Así como también que el paciente con un acúfeno unilateral tenga una patología que se origine en el odio medio.

 

MacKee & Stephens (1992) encontraron que las Emisiones Otoacústicas estuvieron más alteradas en pacientes con acúfenos. También encontraron rasgos de personalidad neurótica mas marcados en pacientes con audición normal comparado con el grupo control. Mitchell & colaboradores (1995) encontraron evidencias de anormalidad en los Productos de Distorsión de las Emisiones Otoacústicas Distortion Product Otoacoustic Emissions (DPOAEs) en un grupo de pacientes que sufrían de acúfenos con umbrales de audición normal y sugirieron que la causa podría deberse a un daño o pérdida de las células ciliadas externas, o a un desgarramiento de la membrana tectorial pero sin pérdida de células ciliadas internas o daño en el nervio.

 

La prevalencia del acúfeno también se aumenta con la edad. Cambios relacionados con la edad no solo afectan las estructuras cocleares (Schuknecht, 1964), el núcleo coclear y el complejo olivar (Gulya, 1991), también afectan la corteza temporal (Brody, 1995). Vernon & Press (1995) compararon las características del acúfeno en un grupo de la tercera edad y de jóvenes. Los resultados mostraron que la intensidad y la frecuencia del acúfeno fueron más bajos en el grupo de personas de la tercera edad. El nivel de enmascaramiento mínimo y la inhibición residual fueron más favorables en el grupo de los pacientes de la tercera edad.

 

Es necesario realizar más estudios en diversas poblaciones para establecer una teoría de causa-efecto, extensión de la lesión y beneficio esperado de una terapia según la etiología. También educar al público acerca de la presencia de un acúfeno en ausencia de pérdida auditiva.

 

¿Cómo se determina la severidad de un acúfeno?
Hay evidencia clínica que indica que la personalidad es un factor muy importante para determinar cómo se desarrolla el proceso de adaptación al acúfeno y que tan critica la situación será para el paciente. En las últimas dos décadas han habido contribuciones importantes que se enfocan en el acúfeno y su relación con la personalidad (Tyler, 2000).

 

Cuestionarios de tamizaje pueden mostrar como el acúfeno está afectando la vida de un paciente. Si el paciente ha acudido al audiólogo, lo convierte en un candidato para un tratamiento audiológico para aliviar el acúfeno. Tenga en cuenta que estos cuestionarios no reemplazan la necesidad de una evaluación sicológica profesional.

 

El primer cuestionario llamado “Cuestionario de reacción al acúfeno” (Tinnitus Reaction Questionarie, Wilson, 1991). Está diseñado para determinar los efectos del acúfeno en el estilo de vida y en el bienestar de la persona. Las preguntas están basadas en situaciones ocurridas durante la última semana. El paciente asigna puntajes a las preguntas que van desde 0 (no le ha afectado) hasta 4 (casi todo el tiempo). Las preguntas identifican si el acúfeno causa infelicidad, tensión, irritabilidad, enojo o deseos de llorar, o si se interfiere en el disfrute de la vida, relajarse o concentrarse. Este cuestionario esta publicado en inglés en la página: http://www.soundidears.com/tinnitus_hand.html.

 

El segundo cuestionario, “Inventario de Incapacidad del Acúfeno” (Tinnitus Handicap Inventory”, McCombe, A., Bagueley, D., Coles, R., McKenna, L., McKinney, C. & Windle-Taylor, P., 2001 consta de 25 preguntas con respuestas: sí, no y algunas veces, cada pregunta cuenta por 4, 0 ó 2 puntos; al final se suman los valores de las respuestas y se determinan los grados:

Grado 1 – insignificante (se escucha solo en ambientes tranquilos).

Grado 2 – leve (fácilmente enmascarado por sonidos y se olvida durante actividades.

Grado 3 – moderado (se nota en presencia de ruido de fondo, aunque todavía puede efectuar actividades diarias).

Grade 4 – severo (casi siempre se oye, perturba el sueño y puede interferir con actividades diarias). Grado 5 – catastrófico (siempre se oye, disturba el sueño y tiene dificultad para realizar cualquier actividad.


El último cuestionario, “Escala de Depresión y Ansiedad” (Depression Anxiety Stress Scales – DASS) consta de 42 preguntas las cuales miden tres estados emocionales negativos: depresión, ansiedad y tensión. Los individuos con que presentan estos estados pueden manifestar síntomas adicionales que tienden a ser comunes en dos a las tres manifestaciones tales como alteraciones en el sueño, el apetito y el sexo. Las decisiones basadas en ciertos perfiles deben ser hechas solo por profesionales en sicología que comprenden el propósito de este test. Algunos audiólogos aplican el cuestionario pero no lo califican y utilizan información obtenida para determinar si el paciente está fuera de su campo de acción y lo remiten para el manejo de su depresión y la ansiedad antes de proceder al tratamiento del acúfeno (Cassie, 2011).

 

¿Cuáles son los tratamientos más utilizados para aliviar o curar un acúfeno?
Antes de entrar a discutir los diferentes tratamientos, hay que retomar el concepto de que un acúfeno es considerado una sensación auditiva causada por una descarga neural anormal en el sistema nervioso central. El cerebro interpreta erróneamente esta señal (acúfeno) como un sonido. Esta reorganización cerebral ocurre como consecuencia de ciertos procesos que se explican a través de las siguientes teorías:

 

• Perdida en la entrada periférica causando un aumento en la ganancia del sistema.
• Patrones de actividad neural espontanea aberrante.
• Desinhibición de los circuitos neurales intrínsecos.
• Aumento en la actividad en las vías centrales auditivas.
• Sobre – sincronización de neuronas cercanas a la pérdida auditiva.
• Problema a nivel central involucramiento dos sistemas simultáneamente.

 

Modelo neurofisiológico:
El sonido es modificado en la cóclea, detectado a nivel de centros subcorticales, percibido y evaluado. Las conexiones neuronales que componen el sistema nervioso central tienen la habilidad para aumentar o suprimir selectivamente un patrón específico de una actividad neuronal (Pribram, 1987). Esta habilidad para no prestar atención a ruidos ajenos, hace que muchos sonidos/ruidos que nos rodean sean irrelevantes e ignorados.

El sistema auditivo central interactúa con otros sistemas tales como el sistema límbico (emocional), el cual controla los comportamientos multifacéticos tales como la expresión facial, la actividad convulsiva, la memoria y el recuerdo, la motivación y los cambios de ánimo. A su vez, el sistema límbico influencia directamente el sistema neuroendocrino. El sistema nervioso autónomo controla la acción de las glándulas, controla los sistemas respiratorio, circulatorio, digestivo y urinario, y controla los músculos involuntarios en estos sistemas y la piel.

 

¿Pero cómo estos sistemas afectan los acúfenos?

El sistema límbico controla la motivación, el temperamento y las emociones y puede resultar en cambios en el estado de ánimo; mientras que el sistema autónomo prepara el cuerpo para la acción física. La activación de estos sistemas resulta en estrés, ansiedad, perdida del bienestar, activación de la adrenalina, supresión o eliminación de emociones positivas, resultando en la incapacidad para disfrutar la vida.

 

En este modelo neurofisiológico se basa uno de los tratamientos para los acúfenos más exitosos hasta el momento. Este modelo fue desarrollado por Pawel Jastreboff y es llamado Terapia de Habituación al acúfeno (Tinnitus Habituation Therapy –THT). Esta terapia es un proceso de aprendizaje consciente e inconsciente que intenta reeducar al cerebro para hacer que el acúfeno pase inadvertido (habituación) y para reentrenar las conexiones del sistema auditivo con los sistemas límbico y autónomo.

 

Si se bloquea la activación del sistema nerviosos límbico y autónomo, entonces la percepción del acúfeno no conllevara a ninguna reacción, y como consecuencia no habrá ninguna molestia. Un ejemplo de esto podría ser que el acúfeno este al mismo nivel que el sonido del aire acondicionado o de las teclas del computador cuando se escribe. El acúfeno es entones ignorado por el cerebro, pierde significado y la atención se desvía hacia otra actividad. No importa si el acúfeno desaparece o permanece constante, el propósito de este tratamiento es que la persona lo ignore.

 

¿Cómo se rompe este círculo?
Para bloquear la actividad neuronal causada por el acúfeno, hay que prevenir que se active el área cortical auditiva desviando el estímulo a un nivel subconsciente (presumiblemente aéreas subcorticales) para que la persona no sea consciente del acúfeno y se habitúe a este (Jastrboff, 2000).

 

Esta actividad neuronal anormal se suprime de dos maneras, la desmitificación y la terapia del sonido. La desmitificación se hace mediante consejería audiológica, asesoría psicológica y terapia de grupo aplicando la misma técnica que se usa durante la habituación a otras fobias en otros sistemas sensoriales. El primer paso de la desmitificación es explicarle al paciente el mecanismo del acúfeno. Este incluye mostrarle de una manera simple y grafica como se perciben e interpretan los sonidos, las conexiones auditivas a nivel central, como se reorganiza el cerebro y como la plasticidad cerebral se usa para “engañar” al cerebro para que deje de percibir estos sonidos “fantasma”.

 

También se debe ejemplificar como la intensidad de los estímulos afecta nuestros sentidos y causan disturbios a nivel emocional. Pawel J. Jastreboff ilustra este concepto con un ejemplo clásico que describe como la diferencia en el brillo producido por la luz emitida por una vela encendida en la oscuridad comparada con lo tenue que luce cuando se enciende a plena luz del día (En Tyler, 2000). Estas son dos reacciones completamente diferentes provenientes al mismo estimulo. La terapia de grupo y asesoría psicológica son esenciales en todo este proceso ya que durante estas sesiones se incluye el aprendizaje del manejo del estrés, técnicas de relajamiento y control del pensamiento.

 

La Terapia de Sonido se conoce como terapia de reentrenamiento del acúfeno (Tinnitus Retraining Therapy – TRT). Esta terapia incluye audífonos retroauriculares generadores de sonido similares a ruidos blancos o rosados colocados que no ocluyen el oído del sujeto; también se usan unidades combinadas, es decir un generador de sonido incorporado en un audífono en caso de acúfenos severos y pérdida auditiva.

 

Los generadores de sonido se pueden ajustar a la intensidad requerida la cual debe ser un poco por debajo de la intensidad del acúfeno. La incorporación de este nuevo sonido, sin enmascarar el acúfeno, fuerza al cerebro para que no escuche más el acúfeno. Su efectividad depende del tiempo de uso. Se recomienda llevarlos 10 horas al día y usar otro aparato en la almohada o junto a la mesa de noche. No se recomienda dormir con la radio ni con la televisión prendida, pues esto le genera más estrés a la persona.

 

Como el silencio está contraindicado en el tratamiento con TRT, los enmascaradores que se solían recomendar a los pacientes hace dos décadas están perdiendo popularidad porque al removerlos en la noche, la persona sigue percibiendo el acúfeno con la “misma intensidad” reactivándose los sistemas límbico y autónomo y produciéndoles más estrés. Estos equipos no cumplen con los principios de habituación puesto que cubren el acúfeno en vez de ayudar a habitarse a este.

 

Los aparatos generadores de sonidos disponibles en el mercado actualmente basados en el modelode terapia del sonido son los Neuromonics®, el audífono Widex Zen 440 & 220®, el audífono GHI Tranquil y el audífono GNResoubd Live TS. Los Neuronomics® utilizan un pequeño dispositivo que emite una música específica combinada con un estímulo neural acústico. Los audífonos de Widex y GNResound tienen la ventaja de que la intensidad del sonido se puede ajustar con el software sin que se enmascare el acúfenos.

 

La primera opción para tratar un acúfeno cuando una persona tiene una pérdida auditiva es la adaptación de audífonos y si el acúfeno persiste se le puede recomendar una combinación de audífono con generador de sonido para una mayor efectividad. De acuerdo a una estudio realizado por Kochkin & Tyler (2008) aproximadamente 9 millones de personas con pérdida auditiva no buscaron servicios audiológicos porque tenían acúfenos y creían que no había tratamiento al respecto. Resultados de una encuesta realizada a 230 audiólogos sugirió que seis de cada 10 pacientes (60%) experimentó un alivio menor de su acúfeno con el uso de los audífonos, y uno de cada cinco (22%) recibió un gran alivio. Menos del 2% de los pacientes experimento empeoramiento, mientras que 39% no recibieron ningún beneficio.

 

La terapia de habituación funciona en cerca del 80% de la población con acúfenos, ya sea porque desaparecen totalmente o porque se reducen en intensidad. En promedio se requieren 18 meses para alcanzar un nivel estable, sin embargo los resultados positivos son típicamente observados dentro de los primeros seis meses (Tyler, 2000). Algunos expertos en acúfenos afirman que no hay un periodo específico para ver los cambios y que el tratamiento debe durar el tiempo que sea necesario para alcanzar resultados favorables (Cassie, 2011). Se debe informar al paciente que el tratamiento no es 100% exitoso, pero que reduce las molestias producidos por el acúfeno.

 

Aunque este método es usado universalmente, en muchos lugares no se tiene accesibilidad por los costos de los generadores de sonido los cuales pueden costar miles de dólares. Así que se puede recurrir a la terapia musical a través de programas de computador, un IPod o un CD que generen música tenue y relajante (similar a la caída de una cascada, una ducha, caída de lluvia, fuego de una chimenea, un ventilador, un deshumidificador, etc.) pero teniendo en cuenta que no enmascare el acúfeno y que se escuche con auriculares para evitar un trauma inducido por ruido. Los pacientes pueden usar estas mismas fuentes para dormir.

 

Están en uso otros tratamientos como la estimulación magnética transcraneana del cerebro; este es un tratamiento no invasivo (Dornhoffer & Mennemeier, 2010). La estimulación eléctrica que aunque en su fase experimental, se considera como una promesa para el tratamiento de los acúfenos. Esta terapia varía los impulsos eléctricos que son enviados al oído interno por un electrodo colocado en la cabeza cerca del oído o insertado en la cóclea través del oído.

 

¿Cómo se selecciona el tratamiento más adecuado para la persona?
El siguiente cuadro resume las recomendaciones que Jastreboff (1998) da para colocar a una paciente dentro de una de las cinco categorías y así determinar el tratamiento basado según el impacto que tiene el acúfeno en la vida del paciente.

 

 

CATEGORIA HIPERACUSIA EXPOSICION AL RUIDO PERDIDA AUDITIVA SUBJETIVA ACUFENOS TRATAMIENTO
0 Ausente Ninguna Irrelevante Poco problema

Sólo Consejería

Evitar el silencio

I Ausente Ninguna Niega pérdida auditiva Problema significativo

Generador de ruido

Consejería

Evitar el silencio

 

II Ausente Ninguna Pérdida auditiva moderada o peor Problema significativo

Generador de ruido

Uso de audífonos

Consejería

Evitar el silencio

III Presente Ninguna Irrelevante Problema significativo

Generador de ruido

Uso de audífonos

Consejería

Exposición a ruidos ambientales durante actividades de diversión

Consejería

Evitar el silencio

IV Presente Efecto prolongado Irrelevante Problema significativo

 Dejar el uso de protectores auditivos

Consejería

Evitar el silencio

Basado en el modelo Neurofisiológico (Jastreboff, 1998) Tomado de Tinnitus Handbook, Richard S. Tyler, (2000), Capitulo 5, Página 371

 

Otros tratamientos alternativos:
El internet puede ser una buena de información proviene de fuente confiable. Sin embargo, no son confinables las páginas de internet que narran historias individuales de productos médicos o alternativos que asegurar curar los acúfenos. Los audiólogos deben estar actualizados para recomendar solo la información que provenga de fuentes confiables o de expertos en acúfenos en su área.

 

Otros tratamientos como la acupuntura, laser, magnetos, control de alergias, hipnosis, terapia de regresión, cámara hiperbárica, quiropráctica, hipnosis, placebos, bio- retroalimentación, suplementos vitamínicos, tratamientos naturales y homeopáticos son algunas de las terapias alternativas que intentan mitigar los efectos del acúfenos pero cuyos efectos no están documentados científicamente.

 

Se debe consultar a un especialista antes de decidirse por cualquiera de estos tratamientos, se debe descartar una causa-efecto que corresponda a otro problema que no se auditivo y buscar grupos de apoyo en su área para que sus pacientes no se sientan solos.

Consejos para la familia y los allegados:

 

La Asociación Americana de Tinitus (American Tinnitus Association) presenta las siguientes recomendaciones:

  • Paciencia y empatía con el paciente: el tinitus puede ser muy estresante, así que a veces la persona la persona está muy irritable por la falta de sueño o ante la imposibilidad de concentrarse.
  • Valide su condición: aunque este es invisible, es un problema real.
  • Aprenda acerca del tinitus y comparta con el paciente lo más que pueda acerca del mismo para que así forme parte de su grupo de apoyo.
  • Reconozca y evite cosas que pueden agravar la situación de la persona con tinitus, como por ejemplo fumar, permanecer en ambientes ruidosos, etc.
  • Busque a los profesionales que sean expertos en el manejo del tinitus así evitara aquellos que no están lo suficientemente actualizados y que todavía le dicen al paciente “vaya a casa y aprenda a vivir con el tinitus”.
  • Busque ayuda sicológica profesional si el paciente expresa deseos de suicidarse, tómelo seriamente y anímelo para que busque ayuda sicológica profesional.
  • Grupos de apoyo: muchas ciudades ofrecen grupos de apoyo. Únanse a uno de ellos.
  • Sea voluntario en su comunidad para ayudar reducir la exposición involuntaria al ruido. Recomiende reducir los ruidos no esenciales en la casa (aparatos electrodomésticos), el volumen de los parlantes dentro del carro, usar protectores auditivos durante conciertos, reducir el uso de los MP3 y IPOD ya que estos aumentan el riesgo debido a que las baterías son más duraderas y se escuchan mucho más tiempo y a mayor intensidad que antes.

 

NOTA DE LAS AUTORAS: Queremos que nuestros lectores compartan con otros colegas sus experiencias acerca del tratamiento de los acúfenos. Responda una o más preguntas y envíelas a uno de nuestros correos electrónicos. O si desean publiquelos en nuestra página de Facebook o página de internet.

1. ¿Considera usted que este artículo le brindo información nueva acerca de los acúfenos?
2. ¿Cuál es su experiencia con pacientes que “sufren” de acúfenos?
3. ¿Qué métodos emplea usted aliviar los acúfenos? Y ¿Cuál es el porcentaje de éxito observado durante su práctica clínica?
4. ¿Cuál es la principal fuente de remisión de un paciente que llega a consultarle por un acúfeno? ¿El médico familiar, el otorrinolaringólogo, el psicólogo, el neurólogo, u otro audiólogo?
5. ¿Cuántos casos aproximadamente no tuvieron éxito para aliviar los acúfenos después de la adaptación de un audífono? ¿Cuál cree usted que fue la principal razón por la cual este método fracaso?
6. ¿Conoce usted grupos de apoyo en su área?
7. ¿Qué tipo y con qué frecuencia recibe usted entrenamientos en el manejo de los acúfenos?

 

Bibliografía:
- Dauman, R. & Tyler, R.S. (1992). Some considerations on the clasification of tinnitus. Proceeding of the Fourth International Tinnitus Seminar. Bordeaux. France.
- Dornhoffer, John L. & Mennemeier, Mark. Using repetitive transcranial Magnitic stimulation for the treatment of Tinnitus, The Hearing Journal. November 2010, Volume 63, Number 11, 2010.
- Erlandsson, S. I. (1992) Assessment of tinnitus. A review. Processing of the Fourth International Tinnitus Seminar, Bordeaux, France 1991.
- Henry, James A.; Schechter, Martin A.; Nagler, Stephen M.; Fausti, Stephen A, Comparison of Tinnitus Masking and Tinnitus Retraining Therapy. Journal of the American Academy of Audiology, Volume 13, Number 10, November 2002 , pp. 559-581(23)
- Jastreboff, Pawel J. Tinnitus Habituation (THT) & tinnitus Retraining Therapy (TRT), Chapter 15 in Tinnitus Handbook, Tyler, 2000.
- Kaltenbach, James A. Insights on the origins of tinnitus: An overview of recent research. The hearing Journal. Vol 62, No. 2 Feb 2008.
- McCombe, A., Bagueley, D., Coles, R., McKenna, L., McKinney, C. & Windle-Taylor, P. (2001), Guidelines for the grading of tinnitus severity : the results of a working group commissioned by the British Association of Otolaryngologists, Head and Neck Surgeons, 1999, Clin Otolaryngol 26, 388-393.
- McCombe, A., Bagueley, D., Coles, R., McKenna, L., McKinney, C. & Windle-Taylor, P. Tinnitus Handicap Inventory (2001)
- McKenna, L., Hallam, R. S., & Hinchcliffe, R. (1991). The prevalence of psychological disturbance in neuro-otology outpatients. Clinical Otolaryngology, 16.
- Pribram, K. H. (1987) Holography and brain function. InTaylor (2000), pagina 366.
- Segei Kochkin, PhD. and Richard Tyler , PhD. Tinnitus treatment and the effectiveness of hearing aids: hearing care professional perceptions. The hearing Review Vol 15, No. 13, Dec 2008.
- Spoendlin, H. Inner ear pathology and Tinnitus. In Tyler Tinnutus Handbook (2000).
- Sweetow, Robert W. & Henderson Sabes, Jennifer. An overview of common procedures for the management of tinnitus patients. The hearing Journal. Special Issue: New approaches to tinnitus management . Vol 63, No. 11, November 2010.
- Sweetow, Robert W. & Sabes Jennifer. Effects of acoustical stimuli delivered through hearing aids on tinnitus. Journal of the American Academy of Audiology. Vol. 21. No. 7, July/August 2010.
- Tyler, Richard S. Tinnitus Handbook, Delmar, 2000
- Tyler, Richard, Tinnitus Treatment and the effectiveness of hearing aids: Hearing care profesional perceptions. The Hearing Review, Vol 15, No. 13, December 2008.
- Wilson et al. 1991. Tinnitus Reaction Questionnarie. http://www.soundidears.com/tinnitus_hand.html

 

Otras fuentes:
- American Tinnitus Association

- Centro de acúfenos de Buenos Aires: http://centrodeacúfenosbuenosaires.blogspot.com/2009/08/trt-terapia-de-reentrenamiento-de.html

- GNResounnd

- GHI

- Hear- it.org

- The Hearing Journal, November 2010, Vol 63, No. 11 Especial Edition: TINNITUS.

- Neuromonics: http://www.neuromonics.com/patient/index.aspx?rollover=true

- Widex

 




Comentarios

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Apreciadas Autoras::

 

Les mando mis sinceras felicitaciones! El sitio web me parece muy bien organizado, diseñado y- además- tal recurso satisface una necesidad moderna en el campo de audiología de hoy. El ser bilingüe en Español y en Inglés no solamente me permite trabajar con una población hispanohablante sino también me hace una audióloga más eficaz.

 

Sin duda, es un recurso que yo consultaría tan frecuentemente como las páginas de AAA y ASHA. Tiene la capacidad de ser una entidad mundial.

 

Además de los recursos que ya aparecen en el sitio web, me gustaría ver unas listas descargables de unos términos audiológicos para los en la clínica. Me interesaría ver los términos para audífonos, pruebas básicas y las avanzadas, etc. Para mí, el libro de texto en español “Audiología Visión de Hoy” escrito por Carmen Cecilia Gallego y María Teresa Sánchez que consulte hace unos años fue uno de los mejores recursos que usé en mi programa de audiología.

 

Gracias por compartir las primeras etapas del sitio conmigo. ¡Me impresiona al nivel de profesionalismo del sitio!

 

Saludos,

 

Carissa Maatman Weiser, AuD, FAAA, CCC-A

Audiología Bilingüe


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