La Audiologia en una comunidad bilingue

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La Audiologia en una comunidad bilingue

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Autoras: Carmen C. Gallego, Audiologist, M.S, CCC-A & Gloria E. Valencia, Audiologist, Au.D., CCC-A

 

Facilitar el bilingüismo en un niño es permitir el disfrute de dos culturas, de la historia de sus ancestros, y el servir de puente en la comunicación con la comunidad que comparte su idioma. “Ser exitoso para una persona bilingüe requiere el acceso a dos idiomas. Ser monolingüe en una familia bilingüe o comunidad exacerba una debilidad, convirtiendo una disabilidad en una incapacidad” (Kohnert & Derr, 2004).

 

El presente artículo proveerá algunas ideas de como evaluar y tratar estudiantes que hablan español o que son bilingües, en este caso particular español e inglés. Inicialmente daremos unas bases de influencias en la fonética y en el lenguaje receptivo y comprensivo en individuos cuya primera lengua no es el inglés. Queremos además dar algunas herramientas a los audiólogos educacionales que trabajan con estudiantes, padres y educadores en una sociedad multicultural.

 

Lenguajes en Estados Unidos

El 18% de la población mayor de 5 años en los Estados Unidos habla otro idioma. En el 2001 de aproximadamente 48 millones de estudiantes, el 40% correspondía a una población cultural y lingüísticamente diversa (U.S. Department of Education, 2003).  Más de 3 millones de estudiantes (6.7%) estaban aprendiendo inglés (ELL) y de ellos el 11.3% estaban en terapia del lenguaje (Roseberry-McKibbin, Brice & O’Hanlon, 2005).  Sin embargo, según ASHA, menos del 2% de los terapistas del lenguaje certificados son bilingües.

 

Factores que influencian la evaluación de poblaciones bilingües

Terapistas del lenguaje y audiólogos pueden encontrar dificultades para comunicarse en el lenguaje del niño cuando éste no habla su idioma.  Algunas veces no se cuentan con los instrumentos adecuados para la evaluación, con el personal de apoyo para comunicarse efectivamente con el niño, o se carece de la información acerca del desarrollo del lenguaje del niño en su lengua nativa.  Lo anterior puede ocasionar que haya un número inadecuado de remisiones a educación especial, o que no se remitan los casos que verdaderamente requieren de un tratamiento (Taylor & Payne, 1994).

 

Profesionales que trabajen con poblaciones bilingües deben conocer las competencias culturales y lingüísticas de sus pacientes o clientes.  Para ello deben tener una actitud positiva, entender lo típico y lo atípico en el desarrollo del lenguaje, evaluar las habilidades lingüísticas, poseer conocimiento de los diferentes dialectos del lenguaje, y reconocer los factores culturales que afectan la comunicación.

 

Las directrices desarrolladas por la Academia Americana de Habla, Lenguaje y Audición (ASHA por sus siglas en inglés) para Patólogos del Lenguaje monolingüe son resumidas por Goldstein de la siguiente manera: pueden evaluar en Inglés, deben investigar la cultura, el lenguaje y el dialecto, deben usar instrumentos de evaluación menos sesgados, deben estar preparados para pedir ayuda, y a remitir al individuo a otro profesional si es necesario (Goldstein 1985, 2004).

 

Además, deben reconocer las variaciones normales en sintaxis, semántica, fonología, pragmática y léxico de la comunidad lingüística y cultural del niño.  Por ejemplo, los procesos fonológicos y prosódicos son más susceptibles a variaciones dependiendo de cómo y cuándo se adquirió la semántica y la sintáctica en el segundo idioma (Sanders, L, and Woldorff, M.,  2001). Conociendo estos factores se puede determinar si el desarrollo del lenguaje es normal o coexiste con la presencia de un desorden del lenguaje, que se considera como una desviación significante en las normas de una comunidad.

 

En español hay por ejemplo 18 consonantes y 5 vocales, a diferencia del inglés que tiene 26 consonantes y 30 vocales.  Ambos idiomas comparten unos sonidos pero hay otros que son completamente diferentes.  El tono es más estable en el español (Frederick, Melanie, 2000).  Las vocales en español son siempre claras y completas mientras que en inglés pueden ser largas o cortas y cambiar su tono dependiendo de la posición en la palabra o frase.

 

Al evaluar con herramientas formales se deben tener en cuenta los siguientes aspectos: evaluar los ítems antes de administrar el test; la familia debe completar la documentación (autorizaciones,  historia, etc.); conocer la normativa para poblaciones diversas, observar el cambio de códigos al hablar o escribir (cambio entre lenguajes); reportar las modificaciones usadas en los procedimientos estandarizados; seleccionar los test que evalúen los aspectos que deben ser examinados; modificar las herramientas de evaluación; desarrollar nuevos test (no traducir los test) y desarrollar normas locales.

 

Cuando evalúe o trate un paciente que no hable su idioma, es aceptable que usted emplee un intérprete que traduzca de manera oral de un lenguaje a otro.  Este puede ayudar en las charlas con los padres, durante evaluaciones específicas o durante la evaluación completa para que pueda apoyar con diferentes perspectivas.  Un traductor puede ayudar a traducir los documentos escritos de un lenguaje a otro. (Goldstein, 2000; Kayser, 1995; Roseberry-McKibbin, 2002; Wyatt, 2002).

 

Algunos factores que afectan el estado del bilingüismo y las respuestas del niño durante su evaluación son: la edad en que aprendió la segunda lengua, las habilidades del lenguaje que se adquirieron, esto incluye la lectura, escritura, conversación y comprensión.  La forma en que se aprendió el lenguaje, el uso que le da al lenguaje cada día y la motivación (Deborah Von H and Elizabeth D Peña 2002).  Además, intervienen factores del lenguaje como son estabilidad, status, competencia y demanda (Goldstein, 2001).

 

Con relación a la edad, los niños que comienzan a aprender inglés entre los 6 y 8 años continúan teniendo acento como adultos (Flege, 1999). Las personas que aprenden su segunda lengua antes de los 6 años tendrán un mejor desempeño en la discriminación del lenguaje en ambiente ruidoso, en comparación con aquellos que lo aprenden tardíamente. (Mayo et. Al, 1977 and Carlo 2008).  Sin embargo, existe una ventaja en el control de la audición cuando se inhibe un estímulo irrelevante en una actividad (Soveri, Anna, et al,  2010).

 

Algunos consejos a la hora de la evaluación audiológica

Al obtener la historia del paciente averigüe cual lenguaje se habla en la escuela, en el hogar y en el trabajo.  Usted puede escribir algunas preguntas en el idioma del paciente y presentárselas a él o su familia para que completen la información o simplemente para que señale cierto o falso, entonces usted puede tener una idea de las necesidades o condiciones auditivas del individuo antes de realizar la evaluación.

 

Al evaluar en un idioma desconocido usted puede usar una lista de palabras comunes suministrada por la familia, inclusive la familia puede leer las palabras a través del micrófono para obtener el umbral de recepción del habla,  llamada lenguaje para otros (Speech Recognition Threshold – SRT por sus siglas en inglés) o el reconocimiento de la palabra  o como era usado anteriormente, discriminación del lenguaje.

 

Al explicar la audiometría usted puede usar el gráfico audiométrico que contiene  la banana del lenguaje en español.  También el gráfico en español de los 6 sonidos de Ling es otra herramienta que usted puede usar con poblaciones bilingües.

 

Enfocándonos más en la relación de la Audiología y el Bilingüismo, podemos decir que las repuestas del umbral de Recepción del Habla o del Lenguaje, no se afecta como puede suceder en una prueba que evalúa la función del Procesamiento Auditivo Central.  La discriminación del lenguaje se afecta menos cuando se hace en silencio que cuando se utiliza ruido de fondo.   Para obtener una información más precisa se puede evaluar el umbral de recepción del lenguaje en los dos idiomas y efectuar la discriminación en el idioma que obtuvo el mejor puntaje.

 

Para efectuar la logoaudiometría hay una variedad de listas de palabras.  Cada país de habla hispana usa sus propias listas estandarizadas.  A través de los años, en Estados Unidos diferentes investigadores han utilizado listas en diversos idiomas con el fin de obtener resultados más confiables en individuos cuyo idioma nativo no es el inglés.  Algunos de estos tests son: listas trisílabas o de números para determinar el umbral de recepción del habla; listas bisílabas y monosílabas para el umbral de reconocimiento del lenguaje; ruido de fondo con el murmullo de cuatro hablantes en español; Identificación de Frases Sintéticas (SSI por siglas en inglés);  Test de Palabras Espondaicas (SSW por sus siglas en inglés); Comprensión de Palabras Dicóticas ( DWLT-S por sus siglas en inglés); Frases Comprimidas en el Tiempo (TCST por sus siglas en inglés); Test de Palabras en Ruido (WIN por sus siglas en inglés), Audición en el Test de Ruido (HINT por sus siglas en inglés).

 

Como afecta el ruido a poblaciones escolares bilingües

El ruido en las aulas escolares afecta a todos los estudiantes y más aun a los estudiantes bilingües.  Existen unos valores mínimos de nivel de ruido y reverberación recomendados para facilitar la discriminación del habla de acuerdo a la edad. Por ejemplo: para jóvenes de 12 años o mayores y adultos jóvenes con procesamiento normal del lenguaje en ruido, el ruido ambiental no debe exceder 40 dBA. 

 

Estudiantes entre 10 y 11 años, requieren un nivel de 39 dBA y niños entre 6 y 7 años un nivel de 28.5 dBA.  Grupos que presentan un retraso en el procesamiento del lenguaje en ruido, requieren niveles bajos, por ejemplo 21.5 dBA para el rango de edad entre 6 y 7 años.  Como es de esperar, este grupo de estudiantes incluye aquellos con pérdida auditiva y problemas en el proceso del desarrollo del lenguaje provenientes de otros grupos lingüísticos. (Michel Picard* and John S. Bradle).

 

Para un estudiante bilingüe la percepción auditiva se asemeja

 a la de un niño con una pérdida auditiva de 25 a 40 dB.

 

El sistema de amplificación o como es llamado ahora sistema de distribución acústica en el salón de clases (CADS por sus siglas en inglés), permite amplificar la voz de la profesora de forma pareja en el salón, de manera que cada estudiante escuche lo que se dice todo el tiempo. Hoy en día, los sistemas de amplificación se están desplazando más allá de los salones de educación especial, es decir las clases regulares están aprovechando los beneficios que provee dicha amplificación.  Aproximadamente 160 salones de clase en los Estados Unidos disponen de Sistemas de Amplificación y de acuerdo a los manufactureros de estos sistemas, esta cifra crece anualmente en un 20% anualmente (Boswell, S., 2006).

 

Las condiciones comunicativas de los niños bilingües dependen de su cultura y de las condiciones auditivas, así como también de la edad en que comenzaron a escuchar y a usar su segundo idioma.  El proceso de aprendizaje de los niños bilingües está siendo investigado desde diferentes perspectivas.  La creación de normas que favorecen el proceso de aprendizaje depende de los profesores, los  padres de familia, los profesionales de la comunicación y el personal administrativo.

 

Bibliografía:

- Boswell, S (2006, May 23). Sound field systems on the rise in schools: Improved test scores cited as benefit.  The ASHA Leader, 11 (7), 1, 32-33.

- Flege, James E. (1999). Age Constraints on Second-Language Acquisition. Journal of Memory and Language, 78-104.

- Frederick, Melanie, (2005) Common Articulation Variations Between English and Spanish,  Super Duper

Publications

- Goldstein, B. (2000). Resource Guide on Cultural and Linguistic Diversity.  San Diego, CA: Singular Publishing Group, Inc.

- Goldstein, B. (2004). Bilingual Language Development and Disorders in Spanish-English speakers. Baltimore: Paul H. Brookes Publishing Co.

- Kayser, H. (1995). Assesment of Speech and Language impairments in bilingual children. San Diego, Singular Publishing Group.

- Kohnert, K., Yim, D., Nett, K., Kan, P.F., , Duran, L. (2004-2005).  Language, Intervention With Linguistically Diverse Preschool Children: A Focus on Developing Home Language(s). Speech and Hearing  Services in Schools. 2005, 36(3), 251-264.

- Roseberry-McKibbin & Brice & O’Hanlon (2005). Serving English Language learners in Public Schools settings; A national survey. Language, Speech and Hearing services in the Schools.

Sanders, L. D., Neville, H. J., & Woldorff, M. (2001). Speech segmentation by native and nonnative speakers: The use of lexical, syntactic, and stress-pattern cues. Journal of Speech, Language, and Hearing Research, 45, 519-530

- Soveri, Anna, et al. Bilingual advantage in attentional control: Evidence from the forced-attention dichotic listening paradigm.  Applied psycholinguistics (2010), 31: 282-293

- Taylor O. & Payne, K. (1994) . Language and Communications Differences. In G. Shames, E. Wiiig & W. Secord (Eds), Human Communication Disorders: An Introduction (4tg Ed.), New York: Merril.

- Von Hapsburg, D. Peña E. (2002).  Understanding bilingualism and its impact on speech audiometry. Journal of Speech, Language, and Hearing Research, 45, 202-213.

- Wyatt, T. (2002). Assessing the communicative abilities of clients from diverse cultural and language backgrounds. Boston: Butterworth-Heinneman.

http://acousticalsociety.org/about_acoustics/acoustics_of_classrooms

 




Comentarios

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Apreciadas Autoras::

 

Les mando mis sinceras felicitaciones! El sitio web me parece muy bien organizado, diseñado y- además- tal recurso satisface una necesidad moderna en el campo de audiología de hoy. El ser bilingüe en Español y en Inglés no solamente me permite trabajar con una población hispanohablante sino también me hace una audióloga más eficaz.

 

Sin duda, es un recurso que yo consultaría tan frecuentemente como las páginas de AAA y ASHA. Tiene la capacidad de ser una entidad mundial.

 

Además de los recursos que ya aparecen en el sitio web, me gustaría ver unas listas descargables de unos términos audiológicos para los en la clínica. Me interesaría ver los términos para audífonos, pruebas básicas y las avanzadas, etc. Para mí, el libro de texto en español “Audiología Visión de Hoy” escrito por Carmen Cecilia Gallego y María Teresa Sánchez que consulte hace unos años fue uno de los mejores recursos que usé en mi programa de audiología.

 

Gracias por compartir las primeras etapas del sitio conmigo. ¡Me impresiona al nivel de profesionalismo del sitio!

 

Saludos,

 

Carissa Maatman Weiser, AuD, FAAA, CCC-A

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